viernes, 25 de julio de 2008
Vive la vida. Vívela en la calle
y en el silencio de tu biblioteca.
Vívela con los demás, que son las únicas
pistas que tienes para conocerte.
Vive la vida en esos barrios pobres
hechos para la droga o el desahucio
y en los grises palacios de los ricos.
Vive la vida con sus alegrías
incomprensibles, con sus decepciones
(casi siempre excesivas), con su vértigo.
Vívela en madrugadas infelices
o en mañanas gloriosas, a caballo
por ciudades en ruinas o por selvas
contaminadas o por paraísos,
sin mirar hacia atrás.
Vive la vida.

(LUIS ALBERTO DE CUENCA)
Por fuertes y fronteras

SOY UN PATO.

miércoles, 23 de julio de 2008

Soy un pato.
Lo soy y no precisamente por tener un plumaje denso, patas cortas y pico ancho, no. Soy un pato en otra acepción, en la de sosa, en la de movimientos torpes, sin embargo, quiero contar un misterio de esos infinitos, de esos gigantescos misterios de la vida.
Obviamente, yo he crecido con la certeza de ser un pato y francamente lo he llevado con bastante dignidad y sin darle demasiada importancia; que se me caía el borrador al intentar borrar la pizarra, pues nada, reconocía que era un pato y punto; que me tropezaba con nada bajando las escaleras y me sujetaba a la falda de alguna alumna, pues nada, reconocía que era un pato y punto; que me invitaba a bailar algún chico guapo...pues entonces no reconocía nada, pero ponía alguna excusa ingeniosa... en fin, que lo de ser un pato no había supuesto para mí ningún problema.
Sin embargo, durante mi embarazo, alguna vez pensaba... "pobre hijo mio, tendrá una madre pato" y me ponía nerviosa imaginándome en ciertas situaciones: ¿sabré cambiarle el pañal?, ¿sabré cogerlo en brazos? ¿sabré darle un baño? ¿jugar con él?...

No sólo no soy un pato cuando estoy con mi hijo, sino que por un misterio indescifrable, todos mis movimientos son certeros, seguros, hábiles, incluso creo que se calma en mis brazos como si se sintiera seguro.
Lo realmente asombroso viene ahora, mi hijo me hace bailar como nadie y juro que cuando bailo con él, me siento armoniosa, musical, rítmica, esta mañana hemos bailado cha cha cha d´ amour...
no puedo contenerme...hijo de mi vida, ¡¡¡cuánto te quiero!!!

La sociedad de la decepción

jueves, 17 de julio de 2008
¿Qué idealización, qué sueño puede durar indefinidamente entre la imperfección de las personas y la repetición de los días? Poco a poco descubrimos aspectos en el otro que no nos gustan y nos ofenden. El amor no es sólo ciego; también es frágil y fugitivo.Las personas que aman en determinado momento dejan de amar porque los sentimientos no son objetos inmutables y las personas no evolucionan de manera sincrónica. Lo que era euforia se vuelve aburrimiento o desánimo, incomprensión o irritación, drama con su ración de amargura y a veces de odio. Las separaciones, los divorcios, los conflictos por la custodia de los hijos, la falta de comunicación íntima, las depresiones que surgen de ahí, todo esto ilustra las desilusiones engendradas por la vida sentimental. En este sentido hay que escuchar a Rousseau:dado que el hombre es un ser incompleto, incapaz de bastarse solo, necesita a otros para realizarse. Pero si la felicidad depende de otros, entonces el hombre está inevitablemente condenado a una felicidad frágil. Depositamos en el otro esperanzas tremendas, pero el otro se nos escapa, no lo poseemos, cambia y nosotros cambiamos. Así cada cual ve burladas sus mejores esperanzas.