¿Niégate a hacer el payaso?

sábado, 31 de enero de 2009


En la página 22 del libro que están leyendo mis alumnos de 2º de la ESO ( El misterio Velázquez) aparece un consejo que le dan al protagonista de la historia, "Niégate a hacer el payaso". Yo siempre había pensado que era importante evitar hacer estupideces o payasadas para que los demás disfrutaran a tu costa y tampoco he disfrutado nunca con las payasadas ajenas, dándome, las más de las veces, lástima, recuerdo ahora, con cierta ternura a compañeros del instituto que eran capaces de jugársela con el profesor  si eso suponía la risa del resto, aunque recuerdo varias anécdotas, no es mi intención contarlas ahora.
Sin embargo, sí quiero hacer una confesión: me he convertido en una payasa, pero creo que está sobradamente justificado. Les explico, tantas y consecutivas vienen siendo mis payasadas con mi hijo que he conseguido que cuando me ve  se le alegren los ojos, me miran entusiasmados, esperando sonriente e impaciente mi payasada del momento, si alguna vez me demoro en hacer la tontería entonces me provoca él, buscándome, dándome golpecitos, supongo que en ese momento merece la pena hacerle reír sobretodo porque como dijo Miguel Hernández y aún siendo mi situación tan diferente entiendo mejor que nunca estos versos: 

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Si hacemos el payaso y con ello conseguimos la risa de alguien y por otra arrancarnos nuestros miedos,preocupaciones, angustias ¿no merece la pena hacer tonterías?

CANCIONES DE AMOR

lunes, 19 de enero de 2009
Llevo días buscando "canciones de amor" para unas sesiones de clase que estoy organizando con mis alumnos de 2º y 3º de la ESO respectivamente, de cara al famoso Día de los enamorados.
Se trata de hacer un estudio de las letras de las canciones cotejando las canciones de ayer ( esas las aporto yo) con las canciones de hoy ( esas las buscan mis alumnos) , Pretendo con este ejercicio no pocos objetivos, uno de ellos sería demostrar a mis pupilos que el verso y la música son ya viejos amigos, hasta el extremo de que es imposible recitar algunos poemas sin que la voz de algunos cantantes emerja entre los pliegos del recuerdo, pongamos por ejemplo " golpe a golpe, verso a verso..." o la paloma desorientada de Alberti que nos cantaba Ana Belén y así otros tantos. Por otra parte, sería también interesante deducir que la poesía no sólo está en los libros polvorientos de las estanterías, sino que con un oído atento podemos captarla en una canción, en un anuncio, en una conversación, procuraré aprovechar este punto para hablarles de las características de la lírica, la lengua literaria, la musicalidad, el ritmo... y por último creo que será divertido darse cuenta de lo obsoletas que han quedado las formas del amor en  canciones no tan viejas...y es que, si bien el tema del amor es un tema recurrente a lo largo de toda la historia de la literatura, no lo es así la forma de amar, y dedicaré unos días a hablarles de los distintos tipos de amor a traves de la historia: el amor cortés, el amor ideal, el primer amor que aparece en La Celestina, en Romero y Julieta, el amor romántico de Cumbres borrascosas, el amor frente a las convenciones sociales, el amor como juego...
A ver qué tal la experiencia ya os contaré, os dejo el listado de algunas de las canciones que he seleccionado, si queréis darme alguna sugerencia...

1. Poco antes de que den las diez.  Joan Manuel Serrat. ( recordaré que las diez era la hora oficial de llegar a casa, no obstante había tiempo para el amor...)
2. Para que no me olvides (interpretada por Ricardo Santamaría)
3. Celos de mi guitarra. ( Mi hermana Choni se monda de risa con esta canción, a mí me parece muy tierna...) José Luis Perales.
4. Ojalá. Silvio Rodriguez.
5. Balada de otoño. Joan Manuel Serrat. 
6. Yolanda. Pablo Milanés.

y otras...
sábado, 17 de enero de 2009

El deseo de parecer listo impide a menudo llegar a serlo de verdad.

Francois de Rochefoucauld,
    escritor y político francés (1613-1680)

DONDEQUIERA QUE ESTÉS

miércoles, 14 de enero de 2009
Dondequiera que estés
te gustará saber
que por flaca que sea la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan;
y que jamás,
por más cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino;
y por fría que fuera mi noche triste
no eché al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Por ti brilló mi sol un día, 
y cuando pienso en ti brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos.

Dondequiera que estés,
te gustará saber
que te pude olvidar y no he querido,
y que por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Dondequiera que estés...
si te acuerdas de mí...

JOAN MANUEL SERRAT.