ventresca de merluza con vinagreta

miércoles, 25 de junio de 2008


No creo que sea necesario explicar la receta, la imagen es suficiente y el nombre de la misma. oye, exquisito, eso sí, utilícese vinagre de módena.

INFANT JOY

martes, 17 de junio de 2008

I have no name
I am but two days old
What shall I call thee?
I happy am
Joy is my name-
sweet joy befall thee!
petrry joy!
sweet joy but two days old.
sweet joy I call thee;
thou dost smile
Ising the while
sweet joy thee.
W.Blake

así es, eh

viernes, 13 de junio de 2008

EXTREMODURO EN PLASENCIA

domingo, 1 de junio de 2008


Ayer, 31 de Mayo, acudí expectante al concierto que el Excelentísimo Ayuntamiento de Plasencia había organizado. Debo reconocer que, si bien no soy una entusiasta de Extremoduro, sí he escuchado todos sus discos con cierta atención y sus letras me han parecido de todo, menos simplonas, algunas de un romanticismo extremo, otras de critica social, otras de una soez tal que hacen temblar, en fin , que nunca me han dejado indiferente.

Durante la tarde anterior al evento estuve en casa de mi hermana, con mis sobrinos, luego fui a Mercadona a comprar unas "litronas" para no desentonar del ambiente que se presuponía iba a ver en susodicho concierto, al llegar a casa preparé a Martín para llevárselo a mis suegros y claro, a penas si tuve tiempo de comer un bocata y salir disparada hacía el campo de fútbol, lugar donde se celebró el concierto.

Al llegar a las proximidades del estadio me empezó a entrar un cosquilleo de emoción, había muchísimas personas, no podía dejar de mirar a todos lados porque había unos pintas de la ostia, pero no lo digo como critica, al contrario, me gustó mucho, era realmente un espectáculo, entre gente anodina como yo, mi marido y mis amigos se abrían grupos de color, crestas de colores, junto a largas melenas que envidiaría la mismísima Jennifer López, vaqueros ajustados, junto a hombres con largas faldas de colores, pulseras con clavos que siempre me han impresionado mucho y un olor a porros que yo creo que aun hoy huele la ciudad, mucha poli entre todos, algunos parecían asustados, sin embargo el ambiente era cordial, tranquilo pero emocionante, de verdad, muy emocionante...

Al entrar al concierto nos cachearon, así que obviamente descubrieron la litrona que llevaba en mi mochila, nada, no hubo problema, mi marido se la bebió de un trago y ya pudimos entrar.

Sobre las diez y media salió Roberto Iniesta que dijo: POR FIN, POR FIN, POR FIN en Plasencia y empezó a cantar, no me pidáis que recuerde la selección de sus canciones porque no me acordaría, solo os puedo decir que yo esperaba algún disparate y no, todo fue muy correcto, vamos que no se cagó ni siquiera en Cáceres y en Badajoz, ni en la Virgen del Puerto ni dijo me voy a meter unas rallitas y ahora vengo, nada, claro , pensaba yo, todo el mundo evoluciona, y esa sensación me dio, que el Roberto que había huido de Plasencia horrorizado por ser esta "una ciudad facista, retrógrada, desfasada y de gente mayor"el Roberto drogado que salía al escenario sin saber si iba a cantar o no, el Roberto que se pasaba el día desparramado y dando tumbos, desde luego, no era el Roberto que salió ayer. Me llamó la atención que al final del concierto dijo sed felices que yo YA lo soy, y me puse otra vez a imaginar que quizá este hombre estaba reconociendo sin pudor ante 12.000 espectadores que no había sido feliz antes y que ahora sí lo era, ahora que parece más tranquilo, dice ser feliz o sea, ha evolucionado hacía la felicidad, bueno que sé yo si era o no feliz antes, que me lío pensando bobadas.

El caso es que yo disfruté mucho, hoy estoy afónica porque estaba el campo totalmente encharcado y se mojaron mis pantalones hasta las rodillas, menos mal que llevaba mis chirucas, pero debí coger frío, grité y canté todo lo que pude, lo pasé bien, incluso hice, a imitación de lo que veía, el gesto de la mano cornuta, o sea, dedos índice y meñique estirados y recogiendo los dedos corazón , pulgar y anular, al parecer es un gesto que se hace para ahuyentar los malos espíritus, y debió funcionar, porque allí se respiraba mucha paz...